jueves, 7 de agosto de 2008

Directo desde Beijing: Las Olimpíadas.


Las organizaciones además de las familias y, esta reflexión en voz alta solo involucra mi punto de vista, son el mejor espacio para aprender sobre gerencia, sobre el trabajo en equipo, sobre la sinergia, sobre la magia del hacer y dar lo mejor que hay en tu ser.
Creo que cada tantos años, esto pasa en esta majestuosa fiesta deportiva, es la máxima expresión de gerencia, organización, es el gran mundo empresarial que se mueve tras la justa deportiva.
Me pregunté: ¿Cómo habrán logrado tanta coordinación? Y se me ocurre que del ensayo y el error, de replicar lo bueno, replicarla efectividad y abandonar los efectismos, de ponerse hombro a hombro para sacar adelante un magno evento que revela la dimensión humana de la competencia o la competencia de la capacidad humana.
Ahora, me reclino y pienso en el antes, durante y después y lo asemejo a un engranaje perfecto, cada movimiento que hace una rueda dentada contra la otra y cual perfecta máquina de reloj, cumplen su función.
Ahora llevo esto a mi ser, hacer y dar y cómo dirían los mexicanos “No hay de otra”, planificación desde mi cabeza, organización desde la razón, ejecución con todo mi corazón y control en mis pensamientos, eso hará de cada acción y de cada propósito un gran evento.
Disfruten los juegos y nos volveremos a ver en un par de semanas… Cuando la alegría de ver, escuchar y sentir lo que pasa en Beijing me tenga en total estado de embriaguez emocional.