Tomado textualmente del Newsletter de Secretos en Red:
"Una amiga me insistió para que fuera. Nunca lo había escuchado nombrar. Pero desde la primera invitación, comencé a escuchar el nombre con cierta frecuencia. Finalmente fui. Al llegar a la dirección pensé que el taxista se había equivocado. Era una antigua esquina en ochava, cerca de la cual había pasado muchas veces, sin llegar a conocerla. La casa en sí fue lo que más me llamó la atención: absolutamente ningún cartel, la pintura descascarada, a oscuras excepto por una tenue luz que se translucía a través de las cortinas de la puerta de dos hojas...
Ya que había llegado, me acerqué a la puerta. No tenía picaporte. Pero un papelito pegado en un costado decía, escrito con bolígrafo: "Toca la campana". Una pequeña flecha señalaba un hilo que surgía de la madera y terminaba en algo que no recuerdo. Tiré y escuché el sonido...
Segundos después apareció Juan... "Hola, éste es "Un Lugar"? - Sí - me respondió con una sonrisa y me invitó a entrar. Esto ocurría allá por febrero de 1998.
"Un Lugar", el bar de Juan, es ya una institución en Córdoba, Argentina. Definido como "mágico" por algunos, "especial" por otros, "único en el mundo" por los más "viajados", además de su atmósfera inconfundible y su rica mezcla de personas y personajes, presenta también algunas características por las que un grupo de amigos -que nos convertimos en adictos al bar- comenzamos a llamarle el antimarketing de Juan...
Ahora, desde Asunción, a 1200 km de Córdoba, permíteme que te introduzca en Las Sorprendentes Leyes de Juan:
*Primera Ley: A lo poco que conozcas del mercado no le prestes atención
Juan no hizo estudios de mercado, no tenía idea de la demanda, no sabe qué es un mapa de posicionamiento, ni siquiera tiene una idea clara de lo que significa marketing. Tampoco puso el bar porque estaba de moda, como ocurrió con las canchas de paddle, el "pool" y las canchas de fútbol cinco. El simplemente quería, apasionadamente, tener su propio bar.
*Segunda Ley: Mientras más escondido el lugar, mejor
Juan puso su bar en una esquina transitada solamente por quienes viven a una o dos calles de ahí. No es un lugar de paso. Las calles ni siquiera son conocidas. El barrio donde está ubicado está alejado de las concentraciones de lugares de entretenimiento y diversión. Ni siquiera pasando casualmente uno se imagina que ahí hay un bar.
*Tercera Ley: En lo posible, no invertir nada
Juan inició "Un Lugar" prácticamente de la nada. Un amigo le ofreció la antigua casa, que fuera alguna vez un almacén, por un muy bajo alquiler. La decoración se nutrió de viejos elementos que todos los amigos aportaron y que fueron a parar al piso, a las paredes o incluso a colgar del techo. Juan se jactaba de que no hubiera dos sillas iguales.
Durmientes (sí, de vía férrea) en desuso, se apoyaron sobre latas de galletitas (si tienes más de 30 las recordarás) rellenas con arena, para improvisar bancos... Su inversión inicial ascendió a $70 pesos (en ese momento equivalentes a 70 dólares, y hoy a unos 23).
*Cuarta Ley: Ley de las Comunicaciones de Marketing Inexistentes
Juan nunca hizo publicidad, ni impresos, ni siquiera menúes. No tiene logo, ni un color definido, ni uniformes de personal. Puedo asegurar que el 99,999999 % de los visitantes tuvo la misma impresión que yo antes de entrar. Juan nunca quiso poner un cartel, ni pintar el exterior... Y su puerta cerrada con la campanita sigue hasta hoy como una de sus características. Todos conocimos "Un Lugar" por el boca-en-boca y porque alguien nos llevó.
*Quinta Ley: Los clientes pueden comer lo que quieran
Henry Ford decía que sus clientes podían elegir el color de sus autos siempre que fuera negro. Juan definió que sus clientes podían comer lo que quisieran siempre que fueran empanadas de carne o pizzas a la muzzarella. Y los jueves de invierno, también locro.
*Sexta Ley: Cómo?
Aunque eventualmente los jueves no se abre, algunos domingos tampoco, y algunos miércoles sí, "Un Lugar" funciona de jueves a domingo, a excepción de cuando se aplica la siguiente Ley.
*Séptima Ley: Cuando la demanda aumenta, hay que eliminar la oferta
Así, en varias oportunidades en estos siete años, Juan cerró el bar por uno o dos meses sin previo aviso, para disminuir la concurrencia.
......
Sorprendido? sin embargo a Juan le ha dado un excelente resultado. El comenzó tal como su bar: sin nada, y en este momento, en el contexto-país de Argentina, donde la gente que no tiene dinero no sabe cómo hacer para obtenerlo, y los que sí lo tienen no saben cómo hacer para no perderlo, Juan probablemente ya tiene terminada su casa de piedra y madera sobre la colina en la localidad de Villa Allende, con vista a unas hermosas montañas de diferentes tonos verdes y amarronados. Antes de eso se compró una moto trail y un automóvil, y cada vez que puede, viaja. Y, para completar, el pasado 20 de agosto se casó (aunque quizás esto no tenga nada que ver con el bar, o sí?)
Para terminar, un dato más: a diferencia de "Las 22 Leyes Inmutables del Marketing", "Las Sorprendentes Leyes de Juan" son totalmente mutables. Parece el caos? Puede ser, según una definición que leí por ahí, el caos no es desorden, sino la no-percepción de un orden, simplemente porque es un orden diferente :-)"
Tomado de: http://www.secretosenred.com/tip/antimarketing_f5697_0217.htm
jueves, 20 de agosto de 2009
sábado, 15 de agosto de 2009
¿Usted quiere recibir?
¿Quiere que sus empleados sean productivos, se sientan a gusto y considerados?Existen miles de recomendaciones y éstas que comparto con ustedes, además de sencillas, son bastante efectivas
1.- Llámeles por su nombre: “la palabra más agradable en el mundo es su propio nombre”. Para ello, se recomienda que haga de memoria, una lista de sus empleados donde relacione Puesto de trabajo y nombre del colaborador, luego pida a Recursos humanos un listado del personal y compare con la elaborada por usted, ésto le indicará qué sabe y qué no. Recuerde, cada vez que llame a su colaborador por su nombre le hará sentir apreciado y respetado y de esa misma manera le tratará a usted.
2.- Pregunte qué saben de su trabajo, qué esperan de la empresa y comparta qué espera usted de ellos. Indague cómo creen ellos que podrían trabajar mejor. Para ello use la misma lista y haga un plan para abordar esta actividad.
Recuerde que si hay algo importante en las relaciones es crear con sumo cuidado un ambiente de confianza y respeto
3.- Incentive a su personal: Motívelo!!! Averigüe qué le interesa. Reconozca lo que hacen bien y genere compromisos para mejorar aquello que no está produciendo el resultado esperado. Haga uso de la misma lista y vaya tomando nota, recuerde que la memoria a veces falla.
4.- Emplee el efecto sandwich: Sirve para corregir a un empleado. Consiste decirle a la persona algo bueno acerca de su desempeño, pedirle mejorar algo y entonces volver a decirle otra cosa que hace bien. Cuando nos sentimos halagados, haremos todo lo que podamos para mejorar nuestro desempeño y demostrar que no se han equivocado al elogiarnos. Cuando requiera hacer esto, tendrá tanta información de él o ella que le resultará sumamente fácil retroalimentar de manera efectiva.
Si alguien debe conocer "TODOS" los detalles de la empresa Ése es Usted
Existen muchas más recomendaciones y la decisión está en sus manos.
Hágase el compromiso de introducir mes a mes, al menos una de estas sencillas recomendaciones y en poco tiempo se impresionará de los resultados.
¿Usted quieres recibir?Pues sencillamente, Dé...
Desde el norte del sur, reciba un afectuoso saludos.
sábado, 8 de agosto de 2009
La fuerza de UNO

Somos un grupo de personas con pretensiones deliberadas de convertirnos en equipo de trabajo de alto desempeño y para ello, nos hemos comprometido con nosotros mismos a experimentar y aplicarnos lo que vayamos descubriendo y creando y, cómo estamos seguros que los resultados se potencian cuando los mejores talentos y mayores voluntades se suman de manera exponencial, nos hemos propuesto:
Enlazar anécdotas, aprendizajes y experiencias suyas y nuestras para potenciar el valor social del trabajo en equipo.
¿Quiere saber más?
http://enlaza-do-s.blogspot.com/
lunes, 27 de julio de 2009
"Se necesita al ejecutivo que hace y 'hace hacer"

Un artículo cero desperdicio publicado en Expansión y Empleo:
Así son los directivos más buscadosPublicado el 24-07-2009 por Montse Mateos. Madrid.
La capacidad de gestión, la flexibilidad y las dotes para dirigir equipos son las características que definen a los ejecutivos que demandan las empresas. A cambio, ellos piden proyecto, estabilidad y autonomía para mejorar los resultados de negocio.
Para ser un valor en alza desde el punto de vista laboral en el próximo curso no será necesario haber sido el primero de la clase, contar con un máster brillante o una dilatada experiencia. Aunque todo esto ayuda, lo que las empresas necesitan ahora son directivos capaces de conseguir resultados a corto plazo pero pensando en el futuro. Enrique Hierro, socio director de Persona, señala que "se quiere a aquellos que tienen recursos para salir de este atolladero con su creatividad, empuje y capacidad de decisión; los que no tienen miedo a equivocarse y los que aportan una capacidad de gestión enfocada al ahorro de costes y al incremento de oportunidades para seguir desarrollando negocio, aunque sea en nuevos nichos". Experto en selección, Hierro señala que los que mejor lo tienen para encontrar un empleo son quienes se enfocan más hacia la gestión comercial, controlan el mercado o saben manejar herramientas de márketing con solvencia; así como los directivos y mandos con competencias en el control financiero.
Entre los sectores con capacidad de contratación para estos perfiles están las telecomunicaciones, la electrónica, la biotecnología o las energías renovables. También destaca Hierro aquellas empresas a las que la crisis afecta menos porque tienen que ver con productos de primera necesidad, como alimentación, bebidas y gran consumo. Alejandro Gortari, socio de la firma de cazatalentos Zavala Gortari, suma a estos ámbitos la industria y el sector financiero. Por su parte, Óscar Perrau, socio director de EIM España –firma de interim management– identifica dos tipos de compañías en las que puede encajar el directivo: "Las que han comprado filiales en el extranjero y están creciendo fuera de España; y aquellas que se encuentran en proceso de cambio y rediseño y tienen que aligerar su estructura, concentrándose en el negocio".
El directivo que viene
Una gran mayoría de las empresas sufren ahora las consecuencias de una crisis que se anunció hace más de un año y que se ha saldado con 266.556 trabajadores afectados por un expediente de regulación de empleo (ERE) en los primeros cuatro meses de 2009, y una cifra de parados que supera los cuatro millones. En este escenario, Ignacio Bao, presidente de Bao & Partners, señala que las prioridades de las compañías son la reducción de costes y la tesorería y, en algunos casos, la mejora del posicionamiento internacional, porque el mercado interior está sufriendo más. Por estos motivos identifica al primer ejecutivo capaz de transformar la compañía optimizando procesos y costes como uno de los perfiles más demandado: "Este profesional suele generar la necesidad de reclutar dos perfiles adicionales: el director financiero con capacidad de mejorar la tesorería, y el director de recursos humanos para optimizar y fidelizar", explica Bao.
Paco Muro, presidente de Otto Walter, afirma que "se necesitan directivos que se remanguen y tiren del carro como uno más, con gran orientación comercial, con capacidad de ejercer cuantas tareas se les asignen en función de cómo evolucione la situación". La 'mega-estrella' que venía a gestionar la abundancia y a arrancar grandes proyectos de expansión ya no es necesaria. También Gortari señala la caída de estos dioses que disponían de todos los medios a su alcance: "El ejecutivo que quiere cambiar de trabajo o está buscando un empleo no vive de cara a la galería, y en ocasiones puede aceptar un puesto inferior en beneficio de un proyecto interesante".
Adiós a la 'mega-estrella'
Los expertos coinciden en que estamos ante algo más que una crisis cíclica y que tendrá como consecuencia una nueva forma de entender la economía. "Para afrontar esta situación, los aspectos personales del directivo tienen más relevancia que los conocimientos técnicos. Se buscan valores como la confianza en sí mismo, la ética, la capacidad de comprometerse con un proyecto y, sobre todo, inteligencia y habilidad emocional. Hay que contratar personas completas que sean capaces de afrontrar un negocio", afirma Carlos de Benito, director de la Nebrija Business School. Se trata, pues, de negociación, creatividad y eficiencia: "El tema de fondo, desde el punto de vista de los valores, está entroncado con las habilidades emocionales y la gestión de personas de manera sostenible", añade De Benito.
La orientación hacia los resultados, una competencia que se supone en todas las categorías profesionales, es una prioridad en el caso de los directivos y también uno de los aspectos que destaca Gortari: "El mercado demanda ejecutivos orientados hacia los resultados a corto plazo; quiere personas que se dediquen a pensar y que resuelvan los problemas del día a día".
Coincidiendo con De Benito, Gortari asegura que se necesitan ejecutivos que, por encima de los conocimientos técnicos, transmitan energía y entusiasmo y estén más centrados en los clientes y las operaciones, buscando la eficiencia. Para el presidente de Otto Walter, ahora resulta esencial contar con personas que sepan comunicar, que saquen adelante el negocio y que, además, sean capaces de controlar el gasto: "Es el momento de los McGyver dispuestos a hacer maravillas con los medios disponibles, y crear soluciones asombrosas con lo que encuentran a su alcance, en vez de quejarse de lo que les falta".
Condiciones del candidato
Por su parte, muchos de estos directivos son conscientes de su valía y alguno se encuentra en situación de exigir ciertas condiciones. Perrau explica que el ejecutivo demanda información sobre las funciones que va a asumir y de qué manera lo hace: "No quiere ser un eslabón en el proceso y por eso exige capacidad de liderazgo y un entorno propicio para desarrollarlo y, sobre todo, contar con la delegación necesaria para ejercerlo. No importa tanto a quién reporta en sus funciones como que lo tenga claro y le dejen hacer". De Benito también señala la importancia del aspecto emocional: "La integración en el equipo de trabajo es fundamental". Muro añade que, "deben ser personas de equipo. Los individualistas no son el perfil adecuado para los próximos retos. Hacer equipo implica aunar, ceder, aceptar, aportar, sufrir y disfrutar juntos".
Tomado de:
viernes, 24 de julio de 2009
martes, 21 de julio de 2009
Nosotras las Mujeres: ¿Somos multitareas?

TOMADO DEL BLOG de Eugenia Correa.
¿Somos multitareas?
Por: Eugenia Correa, el 17 de julio de 2009, 09:22 AM
Se ha creado el mito de que las mujeres somos mejores que los hombres haciendo varias cosas al mismo tiempo. Lo que en inglés se llama multitasking. Preguntando entre mis amigas, si creían que las mujeres podemos lidiar con más actividades al mismo tiempo sin perder concentración, una de ellas me dijo: "Quiero retar a mi esposo, hablar por teléfono de negocios, hacer la comida y darle su papilla a nuestra hija al mismo tiempo. Yo lo hago todos los días y debo aclarar que mi negocio (una consultora de relaciones públicas) va viento en popa."
Al parecer todas estaban de acuerdo con que las mujeres tenemos la capacidad de ser multitareas de manera exitosa. Investigando encontré un estudio de un profesor de psicología de la Universidad de Missouri Western, Brandy R. Criss, quien evaluó a 58 estudiantes de ambos sexos con distintas pruebas efectuando varias actividades al mismo tiempo. Además de las actividades debían responder a algunas preguntas durante la prueba. Según sus resultados en realidad no se mostró ninguna diferencia en cuanto a la capacidad de ambos sexos de hacer varias cosas al mismo tiempo, aunque si hubo mayor exactitud en las mujeres al responder las preguntas, pues ellas tuvieron menos errores.
De acuerdo al estudio de Criss, esto se podría deber a una diferencia biológica, las mujeres tenemos un cuerpo calloso (el área del cerebro que lleva la comunicación entre los dos hemisferios) más grande, lo que posiblemente es responsable de que las mujeres puedan hacer más cosas al mismo tiempo de manera eficiente. Para Criss, el ser multitareas significa el poder balancear la eficiencia con la exactitud. Según él lo que el estudio prueba es que las mujeres nos enfocamos más en los pequeños detalles lo que nos ayuda a ser más exactas.
Lo cierto es que no todo es miel sobre hojuelas cuando somos multitareas pues esto también nos resta memoria a corto plazo. Según otros estudios la gente que suele hacer muchas cosas al mismo tiempo, como hablar por teléfono y leer un correo electrónico suele olvidar mucho más rápido de qué hablo y qué leyó.
Al final, supongo, es una simple cuestión natural, las mujeres no hacemos muchas cosas al mismo tiempo porque queramos, sino porque es lo que la vida nos pide y nosotras estamos siempre ahí para atender a la vida. Aprendemos a escuchar varias cosas al mismo tiempo porque nuestro marido, nuestros hijos y quizá hasta la suegra tienden a demandar atención al mismo momento. Muchos hombres, aunque no todos, se pueden dar el lujo de atender una cosa a la vez.
Yo por lo pronto, escribo esta columna entre llamadas de teléfono, contestaciones de correos electrónicos "súper extra urgentes", y uno que otro chisme de oficina. Y sí, como todas mis amigas creo que las mujeres podemos hacer esto y mucho más.
Y tú, ¿crees que las mujeres en realidad somos multitareas? Publicado en: Guía de Supervivencia, Cómo ser tú misma y vivir para contarlo
http://espanol.mujer.yahoo.com/blog/Eugenia-Correa/124/Somos-multitareas
Etiquetas:
Cómo ser tú misma y vivir para contarlo
jueves, 16 de julio de 2009
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